Colección: Calma

Para los días en que la cabeza no para

Hay temporadas en que uno funciona, cumple y responde, pero por dentro va con el motor demasiado alto. Esta colección reúne los minerales que desde antiguo se han asociado al descanso y al silencio interior — los que la gente elige, casi siempre, no cuando algo va mal, sino cuando lleva mucho tiempo yendo deprisa.

Son piedras de tonos suaves: violetas, rosas y blancos lechosos. Aquí encontrarás desde cuarzos en bruto para dejar en la mesilla hasta pulseras y colgantes para llevar puestos todo el día. Cada pieza está elegida a mano y preparada con cuencos tibetanos antes de salir hacia tu casa.

No hacen el trabajo por ti. Pero acompañan bien mientras lo haces.

  • Amatista  la más buscada para el descanso y para las noches inquietas. Violeta profundo o suave según la pieza.
  • Cuarzo rosa  tradicionalmente ligada al afecto y al trato amable con uno mismo.
  • Selenita  blanca, translúcida y fibrosa. Se usa también para limpiar otros minerales.
  • Howlita  blanca con vetas grises. Muy asociada al sueño y a soltar la prisa.
  • Lepidolita  lila con brillos micáceos. Una de las favoritas para momentos de tensión.
  • Aguamarina  azul verdoso, transparente. Se relaciona con la serenidad y con hablar sin miedo.
  • Celestina  azul cielo pálido, de una delicadeza rara. Muy apreciada por coleccionistas.

¿No sabes cuál? Escríbeme y lo miramos juntas. — Anna

Calma