La vela de las intenciones
Qué es este espacio
Encender una vela es uno de los gestos más antiguos que tenemos. Está en casi todas las culturas y en casi todas las creencias, y también fuera de ellas. No hace falta profesar nada para que signifique algo.
Aquí no hay magia ni promesa. Una llama no cambia lo que está pasando. Lo que hace es otra cosa, y no es poco: te obliga a parar. A poner en palabras "aunque solo sea para ti" qué es lo que de verdad te importa hoy. A dedicarle un minuto a algo o a alguien, en un día en que todo lo demás pide prisa.
A eso se le ha llamado siempre recogimiento: recogerse un momento hacia dentro. Y a lo que dejas ahí, intención o petición, si esa palabra te resulta más tuya. Los dos nombres valen. Lo que cuenta es el gesto de detenerse.
Este rincón es gratuito y no pide nada. No hay registro, no hay productos, y lo que escribas no sale de tu navegador ni se guarda en ningún sitio. Está aquí porque creo que hace falta.
Anna
Enciende una luz para aquello que hoy llevas en el corazón
A veces no necesitamos encontrar las palabras perfectas. Solo detenernos un instante, respirar y dedicar un pensamiento a aquello que es importante para nosotros.
Elige tu intención, enciende tu vela y deja que su luz te acompañe unos minutos.
¿qué es este espacio?
¿Por qué la enciendes hoy?
No hay respuesta correcta. La que primero te venga.
volver
Antes de encenderla
Cierra los ojos unos segundos.
Respira lentamente.
Piensa en aquello a lo que quieres dedicar esta luz.
Tu vela está encendida
No necesitas hacer nada más.
Quédate aquí el tiempo que quieras.
Que encuentres un poco de luz incluso en aquello que todavía no comprendes.
Anna
Gracias por compartir este instante.
Cuando quieras volver, aquí habrá una pequeña luz esperándote.
Apagada.
Lo que encendiste sigue siendo tuyo.